la foto
Seguía escondiéndose, de vez en cuando, en aquel viejo apartamento; en aquella azotea de aquel viejo edificio donde, años atrás, había tenido su estudio, donde había vivido algunos de los mejores momentos junto a ella. Hoy sólo le quedaba aquella foto. Ésa para la que ella posó, dejándose convencer sin problema, a pesar de lo que podría significar para una chica de buena familia y de su posición. Pero eran otros tiempos; ella aún era inocente, él uno de los nuevos artistas más prometedores, París ardía y ellos creaban sus propios incendios en aquel apartamento, apurando hasta la última gota de aquellos días de colchón y absenta, envueltos en los brazos de la fiebre que les causaba la peor de las enfermedades: su arrogante juventud.
Volvió a hundir su cara en su vino, enjugándose las lágrimas con las manos que se posaban rodeando el vaso, aquellas lágrimas que nacían víctimas de su memoria, de aquellos recuerdos, de aquellos días...que ya nunca iban a volver, de los que, ya, no quedaba nada, salvo el polvo y las cenizas que se habían apoderado de su viejo estudio, y que, de cuando en cuando, aún iba a visitar. Y aquella foto, en la que aún podía observar su tacto, suave, blanco, joven... eternamente joven en aquel trozo de su cadera que un día él retrató... lo único que le quedaba de ella, y que, aún hoy, cuando la fiebre de la soledad de tantas noches en vela le hacía presa, le llevaba a perder sus manos bajo su pantalón, cargando de humedad su doloroso y tibio recuerdo.
Lo sé porque él, Dodó, el fotógrafo más prometedor de aquel París, me lo contó en el bar donde, de vez en cuando, me escondo. Nunca olvidaré las palabras con las que me describió aquellos días: "ella era puro pecado, pues tenía la piel de manzana; yo me dejé engañar, pues tenía una serpiente entre las piernas".


5 Comments:
malditos recuerdos oscuros...
1:46 PM
bufff!!!ya me ha dixo laura kien lo ha escrito de los dos..y sin palabras...escribes super wen, y haces que me kede atontada akí leyendo, sin poder parar...porque empiezo con un texto tuyo...y al final me leo todo el blog, ste especialmente no, xq apenas tenies publicao...xo me cojo el tuyo y ya de arriba abajo...si majetón , enamoras con las palabras...tienes un Don, y es envidiable, sigue así..seguiremos esperando a ver con qué nos soprendeis la próxima vez...un besotE a los 2 !
2:29 PM
París arde y ellos crean incendios particulares en habitaciones con magia... Me gusta que él se esconda allí todavía y con la ceniza reconstruya los momentos de vino y rosas. Eternamente jóvenes...
Gracias por todo.
3:21 AM
Seguimos entreverando universos narrativos Nacho, tú y yo. Me ha gustado mucho (ya viene siendo costumbre).
Un abrazo neblinoso con amor y absurdidad.
5:38 PM
Tenía que ser París, sino nunca habría ocurrido.
Me encanta pequeño, me encanta.
11:05 AM
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